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“No es necesario comer por comer”

 

En diálogo con la Licenciada en Nutrición Romina Seisdedos, compartimos algunos de los errores más comunes que cometemos cuando llega el verano y queremos mantenernos en forma. ¿Qué es necesario saber?

 

Hacer cuatro comidas diarias y colaciones, beber más de dos litros de agua y comer todo tipo de alimentos son los consejos básicos para cualquier persona que quiera incorporar hábitos saludables en su alimentación. Sin embargo, cuando llega la época de reuniones de fin de año y el verano, la comida es abundante y aparece el apuro por bajar de peso. La Lic. en Nutrición, Romina Seisdedos, comparte su experiencia en la materia para evitar ciertos errores y que las consecuencias no sean dañinas para la salud.

Romina Seisdedos coordina e integra el grupo de nutricionistas de Dieta Club que funciona con el Programa de Sobrepeso y Autocuidado de la Obra Social del Personal de Luz y Fuerza de Córdoba (OSPLYFC). De lunes a viernes las profesionales atienden a los afiliados que forman parte del Programa guiándolos en pautas de educación alimentaria, deporte y algunos temas de psicología. Los afiliados asisten en forma individual o grupal de acuerdo a las necesidades que se detecten.

 

¿Cuáles serían los buenos hábitos que alguien tiene que incorporar para tener una dieta saludable o mejorar su alimentación?

 

En lo que a alimentación se refiere, lo primero en lo que hago hincapié es la importancia de los tiempos y los horarios. Para incorporar un buen hábito alimentario y poder moderar las porciones siempre necesitamos que la persona coma cada dos o tres horas. Nosotros trabajamos desde la idea de que no tienen que pasar más de tres horas ni menos de una hora y media, entre una comida principal y la colación. Queremos que no haya prohibiciones en la alimentación, que el menú sea lo más variado posible, que haya frutas, verduras, lácteos, carnes magras, cereales integrales, que puedan consumir entre dos y tres litros de agua por día, o alguna gaseosa o bebida sin azúcar. Otra pauta es que la persona no quede aislada de la familia porque son hábitos alimentarios saludables para todos.

 

¿Cuántas comidas son necesarias?

 

Hay que hacer las cuatro comidas principales: desayuno, almuerzo, merienda y cena y las colaciones de media mañana y media tarde. Eso sería lo más importante y a partir de ahí, trabajar con los distintos grupos de alimentos. La idea es que incluya variedad de frutas y verduras de todos los colores y de esa forma ingerir todos los nutrientes como vitaminas, minerales, cereales integrales, los lácteos y el grupo de las carnes (carnes magras, pollo, pescado, vaca, cerdo), y el huevo. La pirámide alimentaria tiene que estar completa. Cuando las dietas son restrictivas siempre falta algún nutriente. Cuando se prolongan en el tiempo no se pueden sostener y ahí es cuando se abandona el tratamiento. La idea es que el paciente vea que esto es para toda la vida, que no sea una dieta que empieza en diciembre y cuando terminan las vacaciones nos olvidamos de todo.

 

¿Por qué es importante el agua?

 

El agua es importante para la hidratación y en el caso del sobrepeso para dar sensación de saciedad, sobre todo en el almuerzo y la cena que son las comidas más importantes. Antes o durante las comidas le pedimos a las personas que consuman dos vasos de agua o de soda, antes que gaseosas o bebidas colas, para que lleguen con otra predisposición a la comida principal.

 

¿Cuáles son los principales errores que se cometen cuando llega fin de año, se multiplican las reuniones y a muchos les agarra la desesperación?

 

Las dietas restrictivas donde hay prohibiciones y existen muchos no. Tiene que ser una dieta variada con todos los grupos de alimentos, con ingesta de líquido y actividad física. Si nos cuidamos en la alimentación, pero nos movemos poco, no vamos a lograr el descenso o el mantenimiento de peso. En esta época mantenernos es todo un logro: hay muchas fiestas, reuniones, despedidas, navidad, año nuevo y pareciera que es la última vez que vamos a comer esas comidas.

 

¿Por qué no son recomendables las dietas restrictivas?

 

Tratamos de hacerle ver al paciente los efectos negativos que tienen esas dietas. Siempre les digo que se pregunten cuánto tiempo van a poder sostener una dieta así. Si la respuesta es un mes o dos, que va a estar sin comer pan y fideos, arroz y pastas, no tiene sentido que haga esa dieta, porque después cuando vuelva a comer va a volver al mismo peso. Tienen un pro y está claro: si en un mes bajo seis kilos para un casamiento, hay ciertos beneficios y cualquiera se entusiasma. Pero hay que ver las consecuencias o el efecto rebote que puede tener esa dieta. En el Dieta Club muchas personas han hecho estas dietas, se han ido del grupo, hicieron auriculoterapia, parches, dietas restrictivas y después vinieron con veinte kilos de más.

 

En muchos casos seguir una buena alimentación implica un cambio de hábitos…

 

En general nos gusta lo fácil, rápido y mágico. Entonces no es sencillo bajar diez kilos, comer cada dos o tres horas y hacer actividad física. Esto implica esfuerzo, constancia y perseverancia. Planificar las comidas, ir al super, a la verdulería, armar el taper. A mucha gente le da vergüenza ir con el taper a algunos lugares. Existe una mirada de discriminación y de autodiscriminación, sobre todo en el verano cuando andamos con menos ropa.

 

¿Las dietas restrictivas son soluciones a corto plazo?

 

Sí, porque a lo mejor la persona bajó diez kilos pero después aumentó veinte. Perdió tiempo, dinero y salud. Hay más posibilidades de que tengan triglicéridos y colesterol alto, una resistencia a la insulina o hipertensión. Hay dietas que, por ejemplo, eliminan las harinas y está permitido todo tipo de carnes, pero no se puede comer un inocente arroz. El colesterol y los triglicéridos se van a las nubes. Obviamente que todo esto sin actividad física porque quien tiene sobrepeso le cuesta hacer caminata o baile con veinte kilos de más. Esas dietas para mí son totalmente desequilibradas.

 

¿Cuándo se recomiendan las dietas alternativas?

 

Cuando una persona está en una meseta: bajó treinta kilos y en un mes se mantuvo y le faltan seis kilos más. En ese caso hacemos dietas alternativas de un día a la semana, por ejemplo, comer frutas y verduras. El cuerpo tiene un desequilibrio y nosotros vamos guiando el descenso. Es controlada.  Esto también se da en el sobrepeso estético.Llega diciembre, tenemos tres o cuatro kilos de más y nos agarra el ataque. Damos esas dietas alternativas, pero siempre supervisadas. Son de uno o dos días a la semana y nada más. Dietas desintoxicantes donde haya más frutas y verduras, una lata de atún, una barrita de cereal, algún licuado, algo más tranquilo, pero no prolongado en uno mes o dos meses.

 

¿Cómo mantener el peso durante las vacaciones?

 

En el Programa tenemos un material que se llama El Pasaporte, en el que hay diferentes temas y trabajamos puntualmente una sección llamada Situaciones Especiales, donde damos consejos y estrategias. Por ejemplo, si van a un restaurante o a la playa qué pueden consumir, cómo manejar las colaciones, cómo preparar la vianda. Después cada uno ve qué le sirve y qué no porque hay personas a las que le sirven algunas herramientas y a otras no. Lo que yo pretendo en las vacaciones es que la persona mantenga el peso. No pretendo que bajen dos kilos. Primero porque ellos no son los que elaboran la comida y cuando vas a un lugar la comida tiene más grasa y más sal, entonces ahí hay dos factores sobre los cuales no tenemos control, pero que inciden en el aumento de peso. Tratamos de brindarle herramientas para que puedan moderar la porción, elegir

verdura, y si hay postre que lo puedan compartir. Que piensen que no va a ser la última comida ni las últimas vacaciones. No hay necesidad de comer por comer si ya estás satisfecho.


El Virus del Papiloma Humano (VPH o HPV) es una familia de virus que afecta a hombres y mujeres. Existen alrededor de 100 tipos de VPH, de los cuales 40 afectan a la zona genital y/o anal, y se dividen en dos grandes grupos:

-Los VPH “de bajo riesgo oncogénico”, que generalmente se asocian a las lesiones benignas, como las verrugas y las lesiones de bajo grado.

-Los VPH “de alto riesgo oncogénico” son alrededor de 15, y los más comunes son el 16 y el 18. También pueden producir verrugas, pero se asocian fundamentalmente a las lesiones precancerosas, que son las lesiones que pueden evolucionar lentamente a un cáncer.

El cáncer más frecuente causado por los VPH oncogénicos es el cáncer de cuello de útero en la mujer. Los demás tipos de cánceres relacionados con el VPH (pene, ano) son menos usuales. Los varones tienen la misma capacidad de contagio que una mujer. El virus se transmite por contacto sexual.