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PRESTADORES: Elegir el camino

 

Con el objetivo de lograr la recuperación integral de los pacientes con problemas de adicciones, la Obra Social trabaja de manera articulada con el Programa de Prevención y Tratamiento de las Conductas Adictivas del Centro de Asistencia en Desórdenes de la Conducta.


El Programa de Prevención y Tratamiento de las Conductas Adictivas del Centro de Asistencia en  Desórdenes de la Conducta aborda problemas de adicción al alcohol, a la marihuana, a la cocaína y a otras sustancias químicas. Busca mantener la abstinencia total y alcanzar mejoras en la salud integral del paciente recuperando el equilibrio perdido.

Entre todos

 

El Programa realiza un abordaje familiar e individual enfocado en el restablecimiento de las redes sociales saludables y los vínculos familiares, en un contexto comunitario de motivación.

 

La familia y el paciente realizan talleres de entrenamiento en habilidades de aceptación, de regulación, de tolerancia al malestar, de habilidades en estilos de comunicación efectivos y de refuerzo de conductas saludables.

 

El Programa tiene una duración promedio de ocho a 12 meses de acuerdo a la evolución del paciente. Las terapias desarrolladas comprenden diferentes estrategias para afrontar las situaciones que pueden surgir en un proceso de recuperación. Por ejemplo, qué hacer cuando los pacientes tienen el deseo intenso de consumir. La Psicóloga Sabrina Trovato, integrante del Programa y Coordinadora de grupo, explicó que el abordaje familiar del consumo de drogas se enfoca en la identificación de aquellos funcionamientos que pueden reforzar algún tipo de patrón conductual y modificarlos mediante la puesta de límites y mecanismos que alcancen mayor funcionalidad en la dinámica familiar. También se incluyen tratamientos para trastornos de la personalidad y se trabaja con la posibilidad de ganar mayor efectividad en los vínculos interpersonales y en la regulación emocional.

 

“Es muy importante que la Obra Social articule con este Programa para cuidar a sus afiliados. El ABC es la prevención y la promoción de estilos saludables. Es importante que empecemos a conversar e identificar cuáles son los factores de riesgo y de protección”, expresó la profesional. La terapia individual atiende a cada una de las fases que tiene una persona en un proceso de recuperación: la conciencia de la enfermedad, el desarrollo personal, la reincorporación y la reinserción social y laboral.

 

El tratamiento parte de un modelo de abstinencia total: “Cuando hablamos de abstinencia nos referimos a todo tipo de consumos, incluido el alcohol. Muchas veces se banalizan las consecuencias que esto tiene en la toma de decisiones y cómo impacta en cada persona”, dijo Trovato. Cuando la abstinencia no se puede alcanzar se apunta a una internación psiquiátrica o en una comunidad terapéutica de puertas abiertas, hasta lograr alcanzar dicho estado.

Ingreso al Programa

 

Para acceder al Programa se realiza una entrevista de admisión para determinar cuál es el estado del paciente, en qué nivel de dependencia está y qué áreas de su vida se ven impactadas. También se evalúa su contexto familiar, amigos o allegados, y qué posibilidades tiene de acompañamiento.

 

“Muchas veces primero comienza la familia. A veces no es necesario que el paciente vaya a los espacios, pero sí es importante que esté informado de que su familia comenzó un tratamiento. Cuando la familia empieza a hacer algunos movimientos también se generan cambios en el paciente”, dijo Trovato.

 

En algunas oportunidades no hay un consentimiento del paciente ya sea porque no tiene conciencia de la enfermedad, considera que no está enfermo, que no es un problema, o lo tiene naturalizado. Esto ocurre con ciertos consumos y con las creencias del consumo controlado donde el familiar puede advertir una problemática que el paciente no ve como tal. También hay casos en que el paciente manifiesta tener un problema y pide ayuda “ya sea porque realmente tiene conciencia de enfermedad o porque hay cosas que puede perder, y accede a este pedido de la familia”, explicó Trovato. “Tenemos pacientes que rápidamente logran insertarse laboralmente, ordenarse académicamente, mejorar sus vínculos y tener logros personales. Nosotros buscamos que esto lo mantenga en el tiempo”, agregó la Licenciada.

 

 

El paciente es acompañado en todo el proceso de recuperación para alcanzar una estructura que lo contenga: horarios, sueño, alimentación, actividades, compromisos y responsabilidades más allá de las ganas y su estado de ánimo. De esta manera, se trabaja con modelos de refuerzo de los logros alcanzados y con modelos de extinción o retiro de algún tipo de beneficio si el paciente no cumple con lo acordado en la estrategia de recuperación. “El paciente decide qué es lo que quiere hacer. Sabe cuáles son los costos y beneficios de ir por un camino y cuáles de ir por otro. La idea es empoderar con la responsabilidad de decidir qué camino considerar”, dijo Trovato


Las Vertientes

 

El Programa Residencial en la Comunidad Terapéutica Las Vertientes es una casa de puertas abiertas para internación, de carácter mixto. Alberga a pacientes con trastornos adictivos, psiquiátricos, descompensaciones, intoxicación, que requieren estabilizar el cuadro de base para alcanzar la abstinencia.

 

 

La casa está en la localidad de La Granja, en las Sierras Chicas de Córdoba, y cuenta con un equipo de profesionales que trabajan interdisciplinariamente para abordar la conciencia de enfermedad, el desarrollo personal y la reinserción social del paciente.




El Virus del Papiloma Humano (VPH o HPV) es una familia de virus que afecta a hombres y mujeres. Existen alrededor de 100 tipos de VPH, de los cuales 40 afectan a la zona genital y/o anal, y se dividen en dos grandes grupos:

-Los VPH “de bajo riesgo oncogénico”, que generalmente se asocian a las lesiones benignas, como las verrugas y las lesiones de bajo grado.

-Los VPH “de alto riesgo oncogénico” son alrededor de 15, y los más comunes son el 16 y el 18. También pueden producir verrugas, pero se asocian fundamentalmente a las lesiones precancerosas, que son las lesiones que pueden evolucionar lentamente a un cáncer.

El cáncer más frecuente causado por los VPH oncogénicos es el cáncer de cuello de útero en la mujer. Los demás tipos de cánceres relacionados con el VPH (pene, ano) son menos usuales. Los varones tienen la misma capacidad de contagio que una mujer. El virus se transmite por contacto sexual.