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HISTORIA DE AFILIADO

 

Atender a las necesidades propias

José Luis Ripol y Nancy Noemí Gomes se incorporaron en 2017 al Programa Projubileo de la Obra Social, donde encontraron un espacio de bienestar y de encuentro entre pares.

José habla poco. Pero no porque no quiera: tiene afasia, un trastorno del lenguaje que es consecuencia de lesiones en áreas cerebrales especializadas en esta función que causan la pérdida de la capacidad de producir o comprender el lenguaje. En este caso José sabe lo que quiere decir, aunque tiene dificultad para poder trasmitirlo con el habla. Al lado de Luis está

Nancy, su esposa, que lo acompaña, y juntos cuentan su historia.


José Luis Ripoll es afiliado a la Obra Social del Personal de Luz y Fuerza de Córdoba (OSPLYFC), tiene 66 años y hace uno que está jubilado. Nancy Noemí Gomes es su compañera de vida. Jubilado de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC), trabajó en las áreas de Mantenimiento de Redes en Villa Revol, en Guardia Norte y Este. En 2004 tuvo un accidente de trabajo. Se fracturó dos vértebras, estuvo un tiempo inactivo y antes de retirarse se desempeñó en el edificio central de la ciudad de Córdoba en el área de seguridad. Nancy se sincera: “Tuvimos muchos problemas. Es muy largo de explicar. Fue un combo de un estrés que lo llevó a tener una lesión cerebral. Cuando nos dimos cuenta pasó un tiempo y ya faltaba poco para jubilarse”. A partir de un estudio de carótidas realizado con el Programa Motivia se diagnosticó la afasia.


Nancy Gomes tiene 53 años y es ama de casa. Además de sus quehaceres cotidianos y familiares, en el último tiempo, como consecuencia de la situación de José, la dinámica diaria se intensificó con nuevas actividades. Entre las más importantes están las sesiones de fonoaudiología y el  acompañamiento psiquiátrico con la Dra. Lorena Tirri. Una terapia necesaria para rehabilitar el lenguaje y mantener activas las funciones cerebrales y mejorar la calidad de vida del paciente.


“Tiene dificultad para expresarse normalmente como hacemos todos. Quizás quiere nombrar un objeto y empieza con señas y con una descripción del objeto. Al no poder expresarse no quería salir ni estar con gente. Él sabe de su dificultad. Le daba vergüenza y ahora me gusta que interactúa con lo que puede expresarse”, contó la compañera de José.


Renovarse


El Programa Projubileo fue una puerta para renovarse y tomar aire. En octubre de 2016 Luis y Nancy fueron a una charla del programa de la Obra Social. “Quedamos enganchados”, dijo ella. Como faltaba poco para que culminara el ciclo esperaron el comienzo de 2017 y se inscribieron. Durante todo el año asistieron a los diferentes encuentros temáticos para jubilados y trabajadores próximos a jubilarse.


Nancy se anotó en el taller de baile, una propuesta integradora que reúne a afiliados con ganas de disfrutar a través del baile, soltar el cuerpo y los prejuicios del “no me sale” y “yo no puedo”. “Me acompañaba, pero no quería saber nada”, contó Nancy sobre su marido. “En julio, cuando hicimos el primer viaje a Mina Clavero se anotó en baile. Ahora está muy entusiasmado y enganchado. Espera los lunes para ir a las clases de baile, que es la única actividad que hace”, agregó con una sonrisa que le dedica a su compañero.


El taller de baile tuvo una presentación para todo público el 20 de octubre. El Sindicato Luz y Fuerza de Córdoba realizó un acto por el Día de la Madre en reconocimiento y homenaje a todas las madres afiliadas del gremio y su familia. En esa oportunidad, los integrantes del taller que coordina Ivana Brussa subieron al escenario y compartieron el trabajo que hacen todos los lunes. “¡La pasamos muy bien!, bailamos country y salsa. Fueron dos coreos con unos ensayos muy lindos”, contó Nancy.


“El taller es el momento que tenemos de escape. Es el momento en que no vas al médico, te aflojás y lo elegís para recrearte. A mí me hace bien porque salgo de los problemas. Él se divierte mucho. Además, es un grupo hermoso. Todos tenemos nuestros problemas y achaques, pero ahí es el momento de la distensión, de aflojarse y de olvidarse de todo. Hay que prestar atención a la profe. Es un grupo muy lindo y muy humano”, dijo la compañera de José.


El Programa Projubileo les posibilitó poner atención a aspectos de la salud que habían dejado de lado. La actividad que llevó adelante el Dr. Hernán Pérez sobre colesterol, hipertensión y diabetes, es una de las más destacadas. Para muchos afiliados implica mucho esfuerzo revisar cómo está su organismo. Las charlas temáticas que se dan mensualmente le permitieron a Nancy atender y controlar los niveles de colesterol. “Por estar muy encima de él dejé de sacar los turnos al médico. Yo ya estaba con una pastilla para el colesterol, pero no iba a control, y ahora que volví me subieron los miligramos”, dijo.


Los encuentros temáticos son muy bien aprovechados por los afiliados como un espacio para repensar, individualmente y entre pares, la nueva etapa de la vida con bienestar físico, psicológico y social. Se hacen consultas de todo tipo y eso ayuda al grupo. “A veces se te pasan algunas preguntas o no te das cuenta de algo y la pregunta de otro te ayuda para ver por dónde ir”, dijo Nancy. La memoria activa, la sexualidad, las prestaciones sociales, la soledad, son algunas de las temáticas que también se trabajan.


El matrimonio tiene cuatro hijos y José, por su lado, tiene tres hijas de una pareja anterior. Son abuelos. Además de ir al taller de baile, los momentos que más disfruta José son jugando con su nieto de dos años y medio que vive con ellos junto a la mamá y a una bebé de un año.


José y Nancy se conocieron en barrio San Vicente. “Él hacía un año que estaba separado. Frecuentaba el bar-comedor donde yo trabajada. En agosto del año pasado nos casamos por Registro Civil. Después de tantos años de convivencia y aguante acá estamos”, contó la pareja.





El Virus del Papiloma Humano (VPH o HPV) es una familia de virus que afecta a hombres y mujeres. Existen alrededor de 100 tipos de VPH, de los cuales 40 afectan a la zona genital y/o anal, y se dividen en dos grandes grupos:

-Los VPH “de bajo riesgo oncogénico”, que generalmente se asocian a las lesiones benignas, como las verrugas y las lesiones de bajo grado.

-Los VPH “de alto riesgo oncogénico” son alrededor de 15, y los más comunes son el 16 y el 18. También pueden producir verrugas, pero se asocian fundamentalmente a las lesiones precancerosas, que son las lesiones que pueden evolucionar lentamente a un cáncer.

El cáncer más frecuente causado por los VPH oncogénicos es el cáncer de cuello de útero en la mujer. Los demás tipos de cánceres relacionados con el VPH (pene, ano) son menos usuales. Los varones tienen la misma capacidad de contagio que una mujer. El virus se transmite por contacto sexual.