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Certificados escolares

En febrero y marzo la prestadora Praxis realiza los certificados escolares para presentar en las escuelas. La Obra Social incluye dicha información en la historia clínica de los niños y adolescentes y hace un seguimiento de cada caso.

 

Una de las tareas para hacer antes de comenzar las clases es la realización del apto físico con la presentación del certificado escolar en la institución educativa. El mismo da cuenta del estado de salud en que ingresan los chicos al ciclo lectivo. A partir de este requisito de escolaridad la Obra Social del Personal de Luz y Fuerza de Córdoba (OSPLYFC) puso en marcha un plan preventivo con el que hace un seguimiento de la historia clínica de cada niño o joven hasta

 

los 17 años. Esta modalidad funciona desde hace ocho años y se realiza junto a la prestadora de servicios médicos integrales Praxis. En entrevista con el médico clínico e infectólogo José María Hamze, socio gerente de la empresa, y con la pediatra Verónica Junyent Berrotarán, Ser Solidario cuenta cómo funciona esta iniciativa y los objetivos que tiene.

¿Cómo es el vínculo de Praxis con la Obra Social?


La Obra Social, a través de su presidente Dr. Andrés Chianalino, me solicitó hacer estudios de los niños en edad preescolar arrancando con la idea del certificado escolar. Este se realiza entre los tres y los 17 años y comprende estudios desde que el chico comienza su actividad en el colegio hasta que la termina. Para ello debe cumplimentar una serie de requisitos que son fundamentales para que el niño, la escuela y los padres tengan la tranquilidad de que no hay ninguna patología que pueda afectar el rendimiento del niño.

 

¿Cuándo comenzó esta relación entre Praxis y la Obra Social?

 

El vínculo de Praxis con la Obra Social comenzó hace aproximadamente ocho años. Queríamos hacer una historia clínica paralela que se pudiera trasmitir en la Obra Social a los efectos de informar aquellos casos en los que podíamos detectar precozmente patologías o parámetros que estuvieran fuera de lo normal, para generar derivaciones a las especialidades correspondientes. Por ejemplo, si observamos un niño con una patología odontológica o con un trastorno audiovisual o con algún problema de obesidad, queda registrado y se carga en la historia clínica que la Obra Social tiene de todos los niños que conforman la afiliación.

 

¿Cómo funciona este sistema?

 

Con la finalidad de llenar el certificado escolar y exigir la presentación de las vacunas también se hace una historia clínica paralela donde el original se remite a la Obra Social y todos los datos quedan cargados en el sistema. Los turnos son recogidos desde la Obra Social y se cargan en un turnero que está en línea con nuestro sistema. Se ven entre 15 y 20 niños por día. Toda la información se carga semanalmente y se vuelca en un resumen mensual que la Obra Social recibe. Se hace hincapié en los niños que han presentado alguna patología y que de alguna manera ameritan una derivación.

 

¿Por qué es importante hacer un seguimiento de la historia clínica?

 

La importancia de esto es trabajar sobre dos aspectos fundamentales: la prevención y la información. Prevención de todo lo que no está bien y que permita a los padres comprenderlo, de informar sobre lo que hay que hacer y que se realice en tiempo y forma. Hemos detectado pacientes que eran hipertensos y tenían antecedentes de hipertensión, pacientes con tendencia diabética y antecedentes diabéticos que no tenían información. Es importante la prevención y la derivación cuando algo no está bien, para que los padres tomen conciencia de que es ahora cuando se debe trabajar para evitar problemas a futuro. La obesidad es uno de los temas que más nos preocupan porque lo hemos notado con más frecuencia en los últimos años. Los chicos tienen una tendencia, algunos por genética y otros por trastornos de alimentación, a un aumento exagerado de su peso por encima de los valores normales.

 

Control pediátrico

La médica pediatra Verónica Junyent Berrotarán trabaja en Praxis. Atiende a los pacientes de la Obra Social y cuenta cómo funciona el sistema y qué objetivos tiene.

¿Qué estudios se hacen?

La idea es hacer prevención y detección precoz de patologías prevalentes que puedan ser detectadas en un examen clínico de rutina. Uno hace un control pediátrico estricto los primeros años de vida y a partir de los tres años muchas veces las madres no lo traen más al pediatra. Entonces el control anual que pide el Ministerio de Salud de la Nación y las escuelas es la oportunidad para continuar con

 


el seguimiento a estos niños. Lo que se hace es un examen clínico completo con estudio visual y control odontológico. Atendemos tres veces por semana con 21 turnos por día. Sólo faltan a la cita tres o cuatro pacientes por día.

¿Qué se busca con estos estudios?

Se busca detectar patologías clínicas frecuentes como la obesidad, la hipertensión, el trastorno en el desarrollo puberal, la parte odontológica para ver el estado de la boca y la higiene dentaria. Lo que vemos es que es frecuente encontrar algunos trastornos como la obesidad, bajo peso, hipertensión y muchos casos de dentaduras en mal estado. Algún soplo en el corazón que no se hubiera detectado antes, defectos en la agudeza visual y otras cosas que no son frecuentes de ver. La obesidad y mal estado de la cavidad bucal suelen estar en todas las edades, y la hipertensión es más frecuente en el adolescente o preadolescentes. Lo que se detecta queda en un registro que va a la Obra Social. No es un papel que queda en un archivo sino que queda en la historia del niño y se puede hacer un seguimiento. Respecto a la obesidad suelen ser niños que en general no hacen mucha actividad física, son muy selectivos al comer, no comen de todo y es difícil hacer un abordaje. A los padres se les explica los riesgos que esto trae en el largo plazo como la hipertensión, la diabetes, la pubertad precoz. Los padres deben llevar al niño a su pediatra de cabecera y que tenga un seguimiento, porque hay que hacer estudios y hay que controlar el peso y la talla más de una vez al año.

¿Qué rol cumplen los padres en este seguimiento?

La mayoría de los padres se ven interesados en la salud de sus hijos. Este tipo de patologías conlleva un cambio de hábitos en la familia. No es fácil y al principio no va a ser exitoso lograr los objetivos, pero por lo menos son receptivos con lo que les decimos. Hay algunas excepciones de padres que lo toman en broma. Pero todos los días, de los 20 pacientes que veo, la mitad tiene sobrepeso y de esos uno o dos tiene obesidad.