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Sangre bien cuidada

En 2006, a los 26 años, María Florencia Galetto hizo un tratamiento por policitemia vera, una enfermedad poco frecuente que produce un aumento de los glóbulos rojos en la sangre. A partir de ese momento su vida transcurre de manera normal, con controles anuales para el cuidado de la salud.

 

El 20 de enero de 2017 Florencia Galetto va a cumplir 37 años. Tal como ella dice, desde aquel tratamiento hace “una vida totalmente normal, con controles como toda persona que tiene una enfermedad y que tiene que ser controlada”. En 2006, a los 26 años y luego de un peregrinaje de dos años para dar con un diagnóstico certero sobre su estado de salud, fue tratada por la enfermedad policitemia vera. Florencia es afiliada de la Obra Social del Personal de Luz y Fuerza de Córdoba (OSPLYFC) y cuenta cómo se encuentra hoy.

 

La policitemia vera es una enfermedad caracterizada por un aumento del número de glóbulos rojos en sangre y es poco frecuente en personas jóvenes. De hecho, la aparición de la enfermedad en Florencia fue difícil de diagnosticar ya que afecta principalmente a varones entre los 50 y los 60 años.


Después de mucho andar realizó el tratamiento médico en el Hospital Italiano de Buenos Aires. El director de la Obra Social, el Doctor Andrés Chianalino, se encargó junto al Doctor Eduardo Funes, de realizar una cobertura especial para cuidar la salud de la paciente, que incluye estudios y medicamentos. La enfermedad le produjo a Florencia que se le tape una vena que iba hacia el hígado, de manera que la operaron y le colocaron dos stent. “A los 26 años me solucionaron el problema, pero tenía 24 años cuando se me presentó la enfermedad. Me hicieron todos los estudios correspondientes en Buenos Aires hasta que dieron con que era la policitemia vera”, dijo Florencia en diálogo con Ser Solidario. Florencia es de la localidad de La Cumbre, unas de las ciudades más turísticas del Valle de Punilla. Allí su vida transcurre de manera corriente después del tratamiento en el Hospital Italiano. “Hoy mi vida es totalmente normal. Tengo una boutique. Juego al tenis y también hago zumba. Todo lo que me gusta hacer lo hago, así que no tengo ningún problema en cuanto a llevar una vida normal. Lo único que no consumo es alcohol, porque se ha deteriorado el hígado ya que no circulaba la sangre por la arteria. En la comida siempre me cuidé y no llevo una dieta estricta ni nada por el estilo”, expresó la afiliada a la Obra Social.